luns, 23 de marzo de 2015

J'aime bien tout ça.

Coñecemos os buratos das nosas paredes. Un día convertémonos en esquecemento xuntos. Un día falamos de loitas, de liberdades, de poesía,  de cancións que invitan a bailar, de curar as feridas.
Non queremos máis invernos sen flores.

[20]
 Tierra. La despedida
 siempre es una agonía.
 Ayer nos despedimos.
Ayer agonizamos.
Tierra en medio.
 Hoy morimos.

[21] 
Por eso las estaciones
saben a muerte, y los puertos.
 Por eso cuando partimos
 se deshojan los pañuelos.
Cadáveres vivos somos
en el horizonte, lejos.

[22]
 Cada vez más presente.
Como si un rayo raudo
 te trajera a mi pecho.
Como un lento, rayo
 lento.
Cada vez más ausente.
 Como si un tren lejano
recorriera mi cuerpo.
 Como si un negro barco negro.
 [23]
 Si nosotros viviéramos
 lo que la rosa, con su intensidad,
 el profundo perfume de los cuerpos
 sería mucho más.
 ¡Ay, breve vida intensa
de un día de rosales secular
pasaste por la casa
 igual, igual, igual
 que un meteoro herido, perfumado
 de hermosura y verdad.
 La huella que has dejado es un abismo
 con ruinas de rosal
 donde un perfume que no cesa hace

 que vayan nuestros cuerpos más allá.



Miguel Hernández.

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